domingo, 23 de mayo de 2010

Y la chica apareció



Así, sin saberlo
sin conocerla
como una brizna de aire

retozando en el ambiente
sin color
en tenues tonos grises

sin mirar
sin conocer
haciendo un guiño a la realidad

alzada por el salitre del mar
en hermosas olas
pulverizadas en frescas gotas

revolcadas entre mis dedos
entre mi pelo
para morir evaporadas

y desaparecer
de nuevo
en ese mar

2 comentarios:

  1. ¡Qué torta! Seguro estoy de internar, pero yo, como lector (el ello lírico) no entendí de qué habla el poema (el yo lírico).

    ResponderEliminar
  2. Este soneto es para William, para mi amigo William, te agradezco de corazón la critica, tu comentario... diría que el sujeto poético, el yo lírico, era el momento, el momento en que se hizo la foto que encabeza el post, de ese momento poco quedó en la fotografía retocada a posterior....gracias por permitirme saber mas....
    Para ti un soneto que me conmueve, exento de inconformismo literario, el soneto de un genio....


    Un soneto me manda hacer Violante
    que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
    catorce versos dicen que es soneto;
    burla burlando van los tres delante.

    Yo pensé que no hallara consonante,
    y estoy a la mitad de otro cuarteto;
    mas si me veo en el primer terceto,
    no hay cosa en los cuartetos que me espante.

    Por el primer terceto voy entrando,
    y parece que entré con pie derecho,
    pues fin con este verso le voy dando.

    Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
    que voy los trece versos acabando;
    contad si son catorce, y está hecho.

    Lope de Vega

    ResponderEliminar